Experto norteamericano señala que temprana identificación de jóvenes antisociales y creación de cultura escolar positiva son claves para reducir violencia en los colegios.


En el marco de un seminario internacional sobre violencia y convivencia escolar organizado por las fundaciones Paz Ciudadana e Ibáñez Atkinson en Santiago, el experto norteamericano, Jeffrey Sprague señaló que dentro de los elementos para disminuir episodios de gravedad en los colegios es clave la identificación de jóvenes antisociales, así como el desarrollo de técnicas preventivas de diseño ambiental y la creación de una cultura escolar positiva e inclusiva.

Sprague, quien es director del Instituto de Violencia y Comportamiento Destructivo de la Universidad de Oregon (EE.UU), trabaja desde los años 90 en programas destinados a mejorar la convivencia escolar en su país, cuya experiencia ha sido recogida e implementada en Chile por la Fundación Paz Ciudadana, a través del desarrollo de un modelo de gestión para colegios vulnerables, denominado Paz Educa, actualmente presente en 12 establecimientos municipales de La Florida.

Según el experto, es necesario que los colegios además aborden sus necesidades de seguridad escolar junto a padres y apoderados, pero desde un punto de vista propositivo y no represivo o castigador, ya que los problemas, como por ejemplo, el acoso o bullying afectarán al menos a 1 de cada 5 niños del establecimiento siempre.

Es por ello —explica— que directivos, profesores y personal administrativo deben trabajar como equipo en el refuerzo de las conductas positivas de jóvenes y niños, lo que en el largo plazo reduce los comportamientos problemáticos, mejoran el desempeño académico, mejora la percepción de seguridad en el colegio, y reducen hechos de violencia entre pares.

Según cifras del Ministerio de Educación, un 32% de alumnos de octavo básico presentan una alta frecuencia de agresión y más del 10% reporta ser víctima de acoso. Por otra parte, mediciones del año 2014, señalan que el 35% de los alumnos de cuarto básico perciben un clima de convivencia escolar bajo.

Ante esta realidad, que incluso ya había sido pesquisada desde el 2004 por la Fundación Paz Ciudadana a través de la primera encuesta de victimización infantil creada para el área, la institución ejecutó un programa de convivencia escolar Paz Educa en tres colegios de Puente Alto, para extenderse posteriormente a las comunas de Recoleta y Huechuraba.

Durante los años 2013 y 2014, y ya con la Ley de Violencia Escolar en vigencia, este programa abarcó 53 establecimientos educacionales de las regiones Metropolitana, Valparaíso y O’Higgins, extendiéndose en 2015 a los 12 colegios de la comuna de La Florida, favoreciendo con ello a más de 20 mil alumnos de ciclos de educación básica y media.