Más allá del cierre de pasajes -->



Más allá del cierre de pasajes


Enlace a columna publicada en El Dinamo

La decisión del Tribunal Constitucional sobre el cierre de pasajes ha generado gran interés en la opinión pública. La sentencia rechazó específicamente la expresión “vías locales” por la amplitud que este concepto implica, y en particular, porque podría atentar contra el libre ejercicio del derecho a la libertad de circulación por parte de los ciudadanos.

Ahora bien, es cierto que el tema de fondo apunta a responder a una necesidad de los vecinos de autoprotección por medio del cierre de calles y pasajes, como medida con control y de intervención situacional urbana. A la base, se asume que esto tendrá una incidencia significativa en la prevención y reducción del delito. Sin embargo, resulta complejo poder determinar la incidencia real de esta sola medida en la prevención delito, en particular, si no va acompañada de otras medidas más de fondo y largo aliento.

En base a estudios de Fundación Paz Ciudadana, el instalar rejas, si bien aparece como una medida frecuente por parte de los vecinos para protegerse de la delincuencia, ha ido en descenso. Para el 2007, en la Región Metropolitana, la cifra era de 69,4%, y para el 2009 fue de 58,8%. A su vez, en el reciente índice Paz Ciudadana-Adimark, al preguntar sobre las conductas para evitar ser víctima de un delito, entre los años 2008 y 2010, aumentó significativamente el porcentaje de personas que se ponen de acuerdo con los vecinos para protegerse de la delincuencia de 50,7% a 58%.

Esta última información da cuenta de una medida que es recomendada habitualmente como una buena práctica para la prevención del delito. Se sabe que las estrategias de corte sociocomunitarias pueden marcar una mayor diferencia en la seguridad, en comparación con medidas de tipo privadas.

Es decir, acciones que impliquen una coordinación entre los vecinos -intercambio de números de teléfono, contar con sistemas de control de acceso (que no es lo mismo que una reja o un cierre), alarmas comunitarias, coordinación con el Plan Cuadrante y seguridad ciudadana de la Municipalidad-, tienen impacto mayor en la reducción de la criminalidad que aquellas medidas privadas de forma aislada. Así lo contrasta el estudio realizado por Patricio Tudela y Hermann Schwaderer (2010), “Medidas de seguridad privada, percepción de riesgo e inseguridad: evolución y efectos en Santiago (2000-2009)”.

Sin embargo, es cierto y recomendable atender a situaciones particulares que puedan requerir un cierre de pasajes, lo cual podría ser analizado por cada municipio, pensando también en el bienestar de los vecinos.

La seguridad ciudadana se construye entre todos, junto con los servicios públicos destinados para esto, pero también en y desde cada comunidad del país. Más que medidas aisladas, la apuesta es lograr promover estrategias integrales y participativas. Esto a su vez puede traer otro tipo de externalidades positivas, al alentar a la colaboración, participación y construcción de una mejor ciudadanía